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Jueves 5 de julio del 2001 - 15:05 horas GMT
Nota clave: "Construyo una casa iluminada y en ella moro"
Después del período de los tres Festivales principales de
Pascua, Wesak y el Cristo,
nos adentramos
en la experiencia que proporcionan los nueve Festivales menores. Estos
nueve festivales
de Luna Llena integran los "atributos" divinos en la conciencia humana,
de
igual manera
que los tres Festivales principales establecen los "aspectos" divinos.
Los
aspectos son
bien conocidos en cuanto a las cualidades básicas de su energía,
que reflejan
la trinidad
subyacente de la divinidad: voluntad o propósito, amor-sabiduría
y luz o inteligencia activa. Los atributos divinos están basados
en la armonía a través del conflicto, la ciencia concreta,
el idealismo o la devoción, y el orden y la organización.
Estos atributos son tan
divinos como
los tres aspectos principales en su estimulación del potencial espiritual
de la
humanidad.
Las doce oportunidades de los Festivales se utilizan, a través de
la meditación y
la canalización
de energía, para afectar al crecimiento evolutivo de todos los reinos
de la
naturaleza.
Durante la elevada tensión de los tres Festivales principales, se
produce un
enfoque y
concentración de energía. El aspecto subjetivo o consciente
de los tres reinos
"Shamballa,
la Jerarquía y la Humanidad" se encuentra profundamente involucrado
en crear y
mantener esta
tensión planetaria y, en consecuencia, resulta afectado intensamente
por ello.
Los nueve
Festivales menores se utilizan como oportunidades para que la energía
se
exteriorice
de acuerdo a su cualidad y a las condiciones existentes.
Pasados los tres Festivales principales, este Festival del Plenilunio de
Cáncer
proporciona
la cualidad que hace que las energías espirituales se asienten o
manifiesten en
la vida diaria.
La energía de este Festival, que afecta a la conciencia de la totalidad
del reino
humano, desciende
hasta las raíces de la vida humana, simulando la chispa de la divinidad
en el centro
de cada átomo de sustancia.
Probablemente existen tantas formas de meditar como meditadores. Sin embargo,
todo
contribuye
a una vasta meditación planetaria, recibiendo y distribuyendo energías
más
elevadas a
la conciencia humana como servicio planetario. En línea con la nota
clave de este
festival,
la personalidad, infundida por el alma, crea una forma de vida diaria que
está
motivada espiritualmente,
basada en principios que iluminan e inspiran a otros. A medida que
la vida de
la personalidad va volviéndose traslúcida y radiante, se
convierte en servicio a la
humanidad.
Y esto es lo que la familia humana está creando: una casa iluminada
de tres
plantas que
consta de la mente, las emociones y la expresión física.
En cada nivel de vida y
percepción
puede liberarse luz para irradiar la oscuridad, de forma que la casa de
tres
plantas de
la personalidad se vuelva radiante, amorosa e iluminada.
Esta energía que fluye desde la Constelación de Cáncer
hacia nuestro sistema solar, a
nuestro planeta
y a la conciencia humana, estimula la conciencia grupal, la percepción
de la
humanidad
como un reino. Esta influencia tiende a despertar la autoconciencia individual
como un primer
paso necesario hacia la conciencia grupal. En el reino humano existe una
secuencia
natural de crecimiento de la conciencia que puede definirse, sencillamente,
mediante las
palabras: dependencia - independencia - interdependencia. La enorme mayoría
de la humanidad
tiende a ser dependiente de numerosas formas. Con el desarrollo de la
independencia
se alcanza la etapa de autoconciencia y autoafirmación individual.
El
siguiente
paso, la interdependencia, comporta una percepción de la humanidad
como un
centro unificado
e interactivo de vida y conciencia, dentro de una vida mayor. Gran parte
de la
agitación
actual de nuestras vidas, ya sea económica o política, es
el resultado de este
creciente
reconocimiento de interdependencia entre pueblos y naciones. Diversas naciones
se encuentran
ahora en la etapa de independencia, esforzándose por alcanzar una
plena
comprensión
de la naturaleza de la interdependencia, de la interrelación y de
la
participación
planetaria. La clave de este entendimiento es la COOPERACION, pero aún
queda mucho
por avanzar en su aplicación práctica.
Mientras nos mantenemos inmersos en pensamientos materialistas, egoístamente
individuales
o influidos por emociones colectivas y miedos colectivos, la naturaleza
inferior o
instintiva
es la que controla. Pero, mediante la repetida experiencia del sufrimiento
que
resulta del
egoísmo, el alma, la divinidad interna viva, empieza a ejercer su
influencia. La
sensibilidad
aumenta y el intelecto reemplaza a las reacciones instintivas. El uso de
la
corriente
de energía disponible en la Luna Llena de Cáncer ayuda a
soltar o liberar el principio
del alma,
aprisionado por la personalidad egoísta. La forma se percibe entonces
como un
simple vehículo,
como el medio creativo de expresión para el alma. A medida que la
personalidad
se vuelve gradualmente progresista e iluminada, a fuerza de servir para
elevar la
conciencia
humana, el alma queda liberada de sus ataduras y se muestra visiblemente
en la
vida humana.
Sabiduría y razón, o intuición, empiezan a reemplazar
al intelecto, revelando el
significado
y naturaleza de la interrelación, que es la verdadera cualidad de
la vida.
Este singular flujo de energía nos da la oportunidad de comprender
que la forma, la
materia, debería
ser, debe ser y puede ser, infundida por la vida y la conciencia del alma.
Hemos llegado
demasiado lejos con el materialismo. Hemos vivido rigiéndonos por
valores
materialistas
y nos hemos mantenido atrasados e irresponsables. Pero actualmente, gracias
al progreso
y a las crisis, a la experiencia y a la madurez espiritual, la conciencia
humana
está
empezando a vislumbrar que el Cristo interno está emergiendo en
el corazón de la
humanidad.
Este nuevo nivel de conciencia revela el hecho de que la humanidad debe
crear
ahora un nuevo
materialismo, un nuevo nivel de vida. Las formas e ideales del pasado,
viejas
y agresivas,
deben cambiar. Estamos presenciando una confrontación entre las
fuerzas del
materialismo
y las Fuerzas de la Luz, entre el bien individual y el bien grupal, una
confrontación
que se extiende a todas las áreas de la vida nacional y planetaria.
Trabajando en meditación, como grupo planetario, con la corriente
disponible de luz, amor
y voluntad
espiritual necesarios para proveer nuevas formas de pensamiento, podemos
demostrar
el espíritu inherente a la humanidad. Debemos atrevernos a pensar
de forma
nueva. Bajo
el impacto de fuerzas extra-planetarias, fluyen nuevas ideas hacia
la mente de
la humanidad.
En esta mezcla de energías que están cayendo ahora sobre
el planeta y
fijándose
en la conciencia humana se encuentran a nuestra disposición nuevos
ideales que
aprehender,
nuevas formas de hacer las cosas, nuevas formas de servir y amar a la
humanidad
.
Actualmente, las áreas iluminadas de la conciencia humana se están
expandiendo por
todas partes.
La forma de cooperar con esta expansión tan necesaria es mediante
un
servicio expresado
con alegría. Cada uno puede contribuir a la liberación del
alma humana y
a su iluminadora
demostración por medio de la meditación y del pensamiento
reflexivo en los
días
de Luna Llena.
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AUGUSTA COMUNIDAD DE LOS FRATRES LUCIS
en LVX LIF
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